¿Problemas en la cosecha record de Argentina?
La semana pasada, un difundido informe de la
Fundación Producir Conservando mostró las dos caras de la moneda.
Por un lado, que se viene una nueva cosecha récord, que rondará 80
millones de toneladas, si el tiempo acompaña. Pero, por otro, que
habrá un serio déficit de infraestructura, tanto en almacenaje como
en transporte de los granos. En muchos lugares del país están
trabajando para minimizar esos problemas y, si se puede, en algunas
zonas, poder "puentearlos".
Si queremos llegar a las 100
millones de toneladas, los acopios tenemos que hacer cada vez más
almacenaje, dar más servicios, y el Estado reparar caminos y
crear condiciones de seguridad, mejorar el tren y construir playas
de camiones cerca de los puertos.
No puede ser que para llegar a
los puertos haya que atravesar una gran ciudad como Rosario y que,
cuando los camiones paran en algún semáforo, les abran la boquilla
para robarles el grano.
El diagnóstico que
hacen en varias empresas acopiadoras de granos coincide con el que
realizó la Fundación Producir Conservando la semana pasada. Tras
anunciar que se vienen las 80 millones de toneladas, la entidad
sostuvo que "un volumen de estas características implica una fuerte
movilización de la infraestructura y los recursos del agro, que
no necesariamente tenemos disponibles. Ello es capacidad de
almacenamiento, transporte (vial y ferroviario), capacidad de
procesamiento de granos y semillas oleaginosas, y los puertos y
logística de embarque".
Ese reclamo está en
línea con el que realiza casi en forma permanente la Bolsa de
Comercio de Rosario, ciudad desde la cual se embarca hacia los
distintos mercados de exportación cerca del 80% de la producción
agraria del país.
Esta semana, tras la
presión ejercida por su titular, Federico Boglione, la Bolsa logró
que el gobierno nacional se comprometiera a agilizar los tiempos
de las licitaciones que hacen falta para poner en marcha diversas
obras en los accesos a los puertos que rodean a Rosario. Esas obras
incluyen el mejoramiento y ampliación de rutas, autopistas y calles
de la zona, además de vías férreas.
La idea, entre otras,
es evitar para los próximos años el cuello de botella que la
Fundación Producir Conservando advirtió que se puede producir en el
pico de la cosecha.
El tema es clave,
porque se trata de una región que ha tenido el mayor crecimiento en
movimiento de cargas terrestres del país en la última década,
acompañando el crecimiento agrícola en todo el territorio argentino.
Hay que crecer en
infraestructura no sólo para almacenar y movilizar los granos
producidos, sino también para producirlos de mejor manera.
Por eso están
invirtiendo fuerte en celdas y camiones para fertilizantes. Antes
importábamos todo de Estados Unidos, pero acá hay muy buenos
proveedores, tanto en mecanización de cintas transportadoras
como en mezcladoras, celdas de hormigón o camiones tolvas.
Con más inversión, y
aprovechando esos proveedores, deberá seguir creciendo la capacidad
de acopio y transporte, para tener la infraestructura suficiente
para nuevos saltos productivos.
Tras un estancamiento
de casi tres años, la producción de granos en Argentina volverá a
pegar un salto este año, de casi 15 por ciento, si se comparan las
80 millones de toneladas pronosticadas contra las 68 que se
obtuvieron en la campaña pasada. Y, como dijo esta semana la
secretaría de Agricultura, el crecimiento, al menos en soja,
hubiera sido mucho mayor si hubiera habido algún estímulo por el
lado de los precios, que hoy no existe.
Por eso, quizás no sea
una locura pensar en 80 millones de toneladas como un nuevo piso. Y
que, con algún buen estímulo, pueda pegarse otro salto camino a los
100 millones de toneladas. Pero para eso habrá que estar mejor
preparados e invertir aún más en infraestructura.